Viaje al centro de la comunicación

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Vamos al grano.

¿Por qué la comunicación es la actividad más estratégica e importante a la que tienes que prestar atención en una empresa?

Todo comunica; hacia dentro y hacia el mercado.

Hacia el mercado no hay dudas. Lo que una empresa refleja al exterior se mueve por la vía de la comunicación. Y comunica con todo. La imagen de directivos y trabajadores, la limpieza de su oficina, el color de su marca, el estado de su web, si utiliza catálogos o si prefiere vender en Youtube

Esto que comunica por todos los poros de su estructura forma parte de su marca. Y para que la marca llegue a quiénes están fuera, es necesario que primero fluya por los que están dentro.

Dentro hay personas. Equipos que trabajan juntos, o no. Los que se comunican solo entre ellos, y los que generan flujos de información en los que surgen las ideas y las innovaciones.

Sin embargo, los equipos opacos y cerrados ya no tienen ningún sentido. Incluso la tecnología se pone de nuestra parte creando herramientas cada vez más colaborativas, económicas, visuales y fáciles; para lo que difícil sea buscar la excusa para no utilizarlas.

Si la información fluye, los equipos se conectan, y se generan conexiones entre las personas que los forman. Se dice que ven más cuatro ojos que dos. Pues de igual forma, una idea a los ojos de un equipo genera muchas más combinaciones, quién sabe si más innovadoras, rentables o excelentes. Las estrategias se forman con muchos más puntos de vista, y tienen más probabilidades de ser más acertadas.

El trabajo en equipo ya no es la excepción, sino la norma para hacer que las cosas buenas pasen. Si la comunicación fluye, como parte de la identidad de la empresa, abre la puerta a la inspiración.

De dentro hacia fuera

Lo creado dentro es lo que se comunica al exterior. Da forma a la marca para que quiénes están ahí fuera se enamoren y se conviertan no en clientes, sino en seguidores fieles de la filosofía, productos, servicios y personas de una empresa.

Se habla mucho de Marketing Emocional últimamente, y para que funcione requiere grandes dosis de comunicación con información transparente, a tiempo y útil. La fórmula no es fácil. Se trata de unir lo de fuera y lo de dentro de forma sincera, sencilla, coherente y humilde.

Y si todo comunica, lo que escribimos también. Escriben por ahí Think Long, Write Short (piensa largo, escribe corto). Solo con un esfuerzo intenso en el desarrollo de la comunicación, empezando por la interna, pueden surgir las mejores marcas. Las que conectan. Las que generan vínculos fuertes y duraderos.

Las que llaman ahora Lovemark. Que en el entorno digital en el que nos movemos, y en inglés, parece que suena mejor.

Seguro que cuentas tus Lovemarks con los dedos de una mano.

No es fácil estar ahí; ¿no crees?

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