Un nuevo cuaderno en Substack

Después de una temporada intensa, buscando nuestro sitio en esta nueva etapa de la vida, el verano ha sido como un soplo de aire fresco para volver a pensar en cosas que me inspiran.

Junto con los propósitos de año nuevo, que poco a poco vamos cumpliendo (a veces en forma de notas de esos libros que me prometí), septiembre es también un buen mes para nuevos comienzos.

Pero como todo buen comienzo, sin preparación solo podemos esperar fracasar (salvo golpe de suerte). Y este verano ha sido, en parte, eso. Los helados, los reencuentros, los kilómetros, la playa y el pueblo se mantienen fieles a su cita también.

Uno de estos preparativos tiene que ver con el enfoque de este cuaderno de apuntes, con un color un poco más maduro, y su nueva versión en Substack.

Diseño original de El Boli Verde, desde 2018

Tras meses buscando donde había quedado el movimiento que tenían los buenos blogs en el pasado, la casualidad me descubrió Substack.

Aunque es una plataforma centrada en el envío newsletters, abre una nueva ventana a quiénes nos gusta escribir y leer por placer. Reúne escritores y lectores de todos los niveles, orientados a lo que en su día fueron los blogs: una comunidad que disfruta de la escritura y la lectura, y lo comparte.

No sé si es por eso (¿a quién no le gusta probar nuevas herramientas?), o porque cada día tengo más claro que escribir es una necesidad para mí, pero he decidido darle una oportunidad.

¿Qué encontrarás en Substack?

Este blog no desaparece, sigue siendo mi cuaderno principal en el que desarrollar lo que aprendo y desaprendo en el mundo corporativo y lo relacionado con el Marketing. También seguiré publicando mis textos sin forma, relatos y otros recuerdos.

Substack es un complemento a este blog para experimentar en esto de la escritura. Quizás en forma de ejercicios compartidos, quizás en forma de desvaríos y universos propios, mezclando realidad y ficción.

En Substack espero encontrar no solo escritura, sino también lectura. Otros textos que puedan resonar y ser parte de mi proceso de aprendizaje.

Y sobre todo, espero reforzar mi idea de que los blogs no estaban muertos, sino de mudanza.

Pase lo que pase, El Boli Verde se mantendrá como mi archivo personal, y aquí podrás encontrar todos mis textos, como siempre.

Si te pica la curiosidad, y quieres formar parte de estos ejercicios, te invito a suscribirte a El Boli Verde en Substack, aquí:

Gracias por acompañarme allí también.

 

Image by Fathromi Ramdlon from Pixabay